La selección incorrecta de una bomba industrial puede costarte decenas de miles de pesos en paros imprevistos, reparaciones y pérdida de producción. Sin embargo, la mayoría de los responsables técnicos omiten tres parámetros fundamentales al momento de especificar sus equipos. Hoy te explicamos estos factores de forma clara y práctica para que tomes decisiones más acertadas.
Factor 1: Características del Fluido (Viscosidad, Temperatura, pH)
El primer error común es asumir que todas las bombas manejan fluidos de la misma manera. La realidad es que la viscosidad, temperatura y pH del fluido determinan directamente el tipo de bomba que necesitas.
Viscosidad
Los líquidos de alta viscosidad requieren bombas de desplazamiento positivo, mientras que los fluidos de baja viscosidad funcionan bien con bombas centrífugas. Un aceite pesado, por ejemplo, necesita una solución completamente diferente al agua.
Temperatura
A temperaturas elevadas, la presión de vapor del fluido aumenta, lo que reduce la NPSH disponible. Esto significa que fluidos calientes requieren consideraciones especiales de diseño para evitar cavitación. Los líquidos de alta viscosidad obligan a equipar las bombas con motores sobredimensionados.
pH y corrosividad
Para líquidos corrosivos, se deben seleccionar bombas con materiales resistentes a la corrosión. Ignorar la compatibilidad química puede derivar en fallas prematuras del equipo.
Factor 2: Caudal Requerido y Presión de Operación
La capacidad de caudal y la presión requerida son factores críticos. No se trata simplemente de mover líquido de un punto A a un punto B.
Las bombas centrífugas son adecuadas para altos caudales y bajas presiones, mientras que las bombas de desplazamiento positivo son más adecuadas para altas presiones y caudales variables. Seleccionar el tipo incorrecto genera ineficiencias energéticas y desgaste acelerado.
Es fundamental determinar con precisión el volumen de líquido a mover por unidad de tiempo y la presión necesaria para su transporte a través de toda la instalación, considerando pérdidas por fricción en tuberías y accesorios.
Factor 3: Condiciones de Succión y Altura Disponible (NPSH)
El NPSH (Net Positive Suction Head o Altura Neta Positiva de Succión) es probablemente el parámetro más incomprendido y, paradójicamente, uno de los más críticos.
La NPSH se refiere a la cantidad de presión disponible en la entrada de la bomba para evitar la formación de vapor en el fluido, lo que podría generar cavitación. La cavitación daña gravemente los componentes internos, reduce eficiencia y genera paros imprevistos.
Existen dos valores de NPSH que debes conocer:
NPSH disponible (NPSHa)
Es un valor determinado por el sistema de tuberías, considerando la altura de succión, pérdidas por fricción y presión de vapor del fluido.
NPSH requerido (NPSHr)
Es un valor dado por el fabricante para alcanzar determinado comportamiento de la bomba dados el caudal, la velocidad de giro y el líquido bombeado.
Regla de oro
Para operar sin cavitación, el NPSH disponible debe ser mayor o igual al NPSH requerido más un margen de seguridad de 0.5 a 1.0 metros como mínimo.
Conclusión Práctica
Seleccionar la bomba correcta no es cuestión de suerte o recomendaciones genéricas. Requiere analizar sistemáticamente las características reales de tu fluido, tus necesidades de caudal y presión, y las condiciones específicas de succión de tu sistema.
Un diagnóstico técnico profesional que evalúe estos tres factores puede ahorrarte costosos errores y garantizar la confiabilidad operativa de tu planta.

